Planchas de balsa con una masa por volumen de hasta ciento treinta gramos por decímetro cúbico, o 130 kg/m³. Esta densidad es popular porque reúne poco peso con rigidez suficiente: la plancha no se hunde bajo los dedos, mantiene el plano y aun así no carga la estructura. Con ella se hacen cuadernas, mamparos, las zonas del forro que trabajan y los rellenos de los puntos que se manipulan.
Antes de comprar, mira la tabla a lo largo: una plancha alabeada o retorcida se endereza con mucha dificultad dentro de una estructura y el defecto se traslada al ala entera. Cómo se diferencian las clases de densidad y cómo elegir entre ellas está explicado en las planchas de balsa; para mamparos y encastres de ala, la madera dura es el contrachapado de aviación.