El decapante es el freno de emergencia para cuando la pintura no ha salido. Acabado granulado, chorretones, un tono mal mezclado o un camuflaje que sobre la maqueta no se parece nada al perfil de color: en todos esos casos tiene más sentido quitar la capa que taparla con otra. Estos productos reblandecen la pintura sin atacar el plástico, de modo que se puede lavar o arrastrar. Más abajo tienes el procedimiento, la prueba previa en un trozo de bebedero y la lista de lo que no sobrevive a la operación.
Repintar encima de una capa defectuosa tiene una pega grande: cada capa nueva entierra un poco más el grabado. Las líneas de panel, los remaches y el relieve fino desaparecen al tercer pase y la maqueta empieza a parecer forrada. Si no se trata de un retoque pequeño, sale más limpio bajar hasta el plástico y empezar otra vez.
La segunda situación típica es una maqueta de segunda mano o un trabajo antiguo a medio hacer que quieres terminar con el criterio de hoy. Ahí quitar la pintura es casi siempre el primer paso.
Los productos no tienen la misma fuerza ni la misma delicadeza con el plástico. Pruébalo en un trozo de bebedero o en una zona oculta y déjalo actuar el mismo tiempo que piensas aplicar en la pieza entera. Ve con especial cuidado con los transparentes y con piezas delgadas de plástico blando, que pueden deformarse.
La pieza se sumerge o el producto se aplica con pincel y se deja actuar. Después la pintura se retira con un cepillo suave y se enjuaga. A veces hay que repetir: funciona mejor dos pasadas cortas que una larga. Para los restos en las ranuras va bien un cepillo de dientes viejo y un palillo.
Cuenta con que las uniones hechas con cianoacrilato pueden soltarse, que las calcas se destruyen y que los cordones finos de masilla se reblandecen. Los transparentes pegados es mejor sacarlos antes. Después del enjuagado, la maqueta tiene que secarse por completo y desengrasarse antes de volver a pintar, o la capa nueva no agarrará. Son productos para un espacio bien ventilado.
Decapar es un paso ingrato y absolutamente corriente: muchas maquetas muy buenas salieron así, al segundo intento.