La madera es la opción más segura debajo de un modelo: neutra, cálida y sin pretensiones. Aquí tienes zócalos cuadrados y redondos de 10 y 15 cm, bloques y plintos de 2,5 x 2,5 cm y 3 x 3 cm para piezas pequeñas, plintos altos de 45 y 80 mm para figuras y bustos, y placas de hasta 10 x 10 cm, con acabados en negro, roble claro, roble hueco, wengué y tono avellana. La sección incluye también planchas de corcho de grano fino y grueso, útiles cuando quieres rematar la superficie con relieve.
Abajo tienes cómo acertar con la altura y el canto y cómo fijar el modelo para que la unión aguante los traslados a una exposición o a un concurso.
CORK SHEET – FINE GRAINED 200X300X1-2-3MM
4.77 €
CORK SHEET – COARSE GRAINED 200X290X6MM
4.13 €
Square Top Display Plinth 3x3 cm - Black
7.96 €
Round Display Plinth 3.5 cm - Hazelnut Brown
7.96 €
Square Top Display Plinth 3x3 cm - Hazelnut Brown
7.96 €
Round Wood display bases 10 cm - Hazelnut Brown
8.76 €
Un zócalo de madera aporta dos cosas que los demás materiales no tienen: peso y canto. El peso mantiene la pieza en su sitio, así que un avión no se vence hacia la cola ni se desliza cuando lo levantas. El canto moldurado funciona como un marco, porque el ojo recibe una línea clara donde termina la pieza expuesta. El resultado es que incluso un modelo montado de forma sencilla parece presentado y no simplemente apoyado.
Las placas bajas se usan bajo aviones, vehículos y coches, porque el modelo tiene que quedar a la altura de la mirada y la base no debe robar protagonismo. Los plintos altos hacen lo contrario: elevan una figura o un busto hasta la línea de los ojos, que es la distancia a la que se mira una pieza de figuras pintada con detalle.
Mide el modelo con las alas o el cañón incluidos y añade un margen por cada lado. Una peana demasiado grande deja un vacío que el ojo lee como un error de montaje; demasiado justa y el modelo parece sobresalir. En las piezas alargadas suele funcionar mejor un formato rectangular que un cuadrado forzado.
El tono oscuro, negro o wengué, aísla la pieza del fondo y va bien con metales desnudos y camuflajes claros. Los tonos de roble y avellana son más cálidos y acompañan temas civiles, madera y escenas de tierra. Si piensas texturizar la superficie, el corcho de esta misma sección te da relieve de roca o de terreno sin tener que modelar masilla.
El sistema que no falla es el pasador: un alambre pegado en la pata, en la rueda o en el pie de la figura, metido en un agujero de la madera. Para los agujeros tienes taladrado y fresado, y si quieres poder separar la pieza para limpiarla o fotografiarla, usa imanes.
Con madera limpia y un canto recto ya tienes una presentación correcta, y eso vale igual para un caza que para un busto. Los soportes de plástico son la alternativa cuando necesitas enseñar el vientre del modelo.