En un aerógrafo, la aguja, la boquilla y las juntas son piezas de desgaste, y te enteras en el momento en que el velo deja de comportarse como esperas. En la sección encontrarás agujas y boquillas de recambio de distintos diámetros, juntas y tóricas, vasos y sus tapas, manguitos, acoplamientos rápidos y reducciones, además de soportes para el aparato, estaciones de limpieza, separadores y filtros. Debajo tienes un repaso de lo que se gasta antes y de lo que conviene tener de reserva.
El aparato tiene varias piezas en contacto con la pintura y sometidas a esfuerzo mecánico. La aguja se embota o se dobla, la boquilla se daña en una limpieza descuidada, las tóricas y las juntas se endurecen con los diluyentes. Los tres defectos se ven en el velo y los tres se arreglan cambiando la pieza en lugar de el aparato entero.
La aguja tiene que corresponder al diámetro de la boquilla, así que se compran en pareja o en la medida que toque. Una punta doblada se reconoce porque el velo se desvía hacia un lado; a contraluz la desviación se ve. Una boquilla dañada hace que la pintura salga descentrada o a escupitajos. Las agujas de recambio se suelen servir en envases de varias unidades, lo que viene bien si nebulizas con regularidad.
Las juntas mantienen el aire y la pintura donde deben estar. Una tórica endurecida se manifiesta en que el aparato pierde aire o la pintura se filtra hacia el mando. Cambiarla es cuestión de minutos. De los vasos lo que más se pierde es la tapa, sin la cual al inclinar el aparato la pintura se derrama; los recipientes de más capacidad vienen bien para nebulizados largos.
Entre el aparato y el compresor se usan roscas distintas, por eso se necesita a menudo una reducción. El acoplamiento rápido agiliza los cambios si tienes varios aparatos o cambias de vaso entre tonos. Un manguito largo da libertad con modelos grandes; uno corto, en cambio, tira menos del aparato hacia abajo.
El soporte sujeta el aparato de modo que la aguja no toque nada. La estación de limpieza recoge además el diluyente expulsado y reduce los vapores. Los separadores de agua y los filtros se montan entre el compresor y el manguito y retienen la humedad que si no acabaría en el modelo.
Las piezas de desgaste cómpralas antes de necesitarlas: una aguja doblada llega siempre en mitad de un nebulizado a medias. La sección completa está en aerografía.