HGW se hizo un nombre con dos cosas muy concretas: los cinturones de seguridad en microtela y la rotulación sin película de soporte. Sus juegos combinan ambas técnicas para un kit determinado y se organizan en dos líneas, una básica y otra más completa, con escalas que van de la 1/72 a la 1/24. La diferencia frente al fotograbado se ve en el asiento: la tela se dobla sobre el borde, se descuelga y se queda tal como la dejas, mientras que la lámina metálica siempre parece una lámina metálica.
Los cinturones van impresos sobre un tejido muy fino, costuras incluidas, y se montan con las hebillas en fotograbado que acompañan a la hoja. La otra especialidad son los transferibles al agua: la rotulación se imprime sobre una lámina que se retira una vez seca, de forma que sobre el fuselaje queda solo la tinta, sin el borde brillante de una calca. En la línea más completa, un mismo juego puede cubrir la cabina y buena parte de la rotulación de un aparato.
Igual que en cualquier juego de mejora, el nombre indica el avión y, entre paréntesis, el kit para el que está hecho. Los cinturones perdonan algo más que un fotograbado de cabina, pero conviene respetar esa indicación.
Están repartidos en escala 1/72, escala 1/48, escala 1/35, escala 1/32 y escala 1/24. Cuanto mayor es el modelo, más se agradece el tejido; en los formatos pequeños lo que más luce es el detalle impreso de las hebillas.
Montar un arnés de tela es recortar, pasar por las hebillas y fijar con una gota de cianoacrilato: trabajo de una tarde tranquila, no de cinco minutos. El resultado está en el único sitio del avión que todo el mundo mira de cerca.
Las demás líneas de juegos completos están en juegos de mejora para aviones.