Las piezas de resina para maquetas de vehículos militares llegan donde el molde de inyección no puede: formas con contrasalida, texturas de tela y de saco, piezas huecas y conjuntos de una sola colada. En esta sección entran los extintores, las palas y picos de las aletas, los faros, las manivelas de arranque, las lonas, las protecciones improvisadas del blindaje y los interiores completos.
Cada vez más piezas llegan impresas en 3D, con una definición de capa que ya compite con la resina colada tradicional. Trabajar con estos materiales es más fácil de lo que dice la leyenda: lavar, separar el soporte, imprimar y pegar con cianoacrilato. Abajo te explicamos el proceso y cómo elegir entre tanta pieza suelta.
Resuelve el relieve. Una lona plegada, un petate lleno o un saco apoyado sobre el guardabarros tienen pliegues que un molde de dos mitades no puede reproducir sin partir la pieza, y ahí la colada en resina o la impresión gana por goleada. Lo mismo pasa con los faros con pantalla hueca, las escotillas con su grosor real o los interiores, que llegan en bloques listos para colocar dentro del casco.
Las piezas traen restos de desmoldeo o de resina sin curar. Agua templada, jabón y un cepillo suave; si te saltas este paso, la pintura se levantará más tarde y no sabrás por qué.
Nunca a tirones ni retorciendo. Sierra fina o disco, y después lija la base de corte hasta dejarla plana. En las piezas impresas, revisa que no queden puntos de soporte dentro de un hueco.
El pegamento de plástico no ataca la resina, así que la única opción es el cianoacrilato; y la imprimación no es opcional, es lo que hace que el color se quede donde lo pones.
Los kits que más uso dan a estas piezas están en vehículos militares en escala 1/35.