El color en la pantalla y el color sobre la maqueta son dos cosas distintas. Las cartas de colores muestran el tono impreso sobre papel y, en el caso de las que tenemos aquí, referido a un avión concreto y a su esquema documentado. Sirven para planificar un camuflaje, para comparar entre sí los tonos de gamas diferentes y y para decidir qué botes necesitas de verdad antes de llenar el cajón de frascos que no vas a abrir. Son una ayuda sobre todo cuando reconstruyes un esquema histórico y la documentación que manejas es en blanco y negro.
Coloca la carta junto a la maqueta en curso y compárala con luz de día, nunca bajo una bombilla cálida. Toma el tono impreso como orientación: al reducir la escala el acabado se percibe más claro, y el barniz final también cambia la impresión. Los botes concretos para el tono que elijas están en pinturas de modelismo, el análisis histórico de los esquemas suele venir en las publicaciones de modelismo y el avión al que corresponde la carta lo encuentras entre las maquetas de aviones.