Un modelo iluminado se mira de otra manera. Las ventanas encendidas de un edificio, los faros de un vehículo o las luces de aterrizaje de un avión le dan vida a la escena. Esta categoría reúne los componentes eléctricos para maquetas y dioramas: diodos LED y luminarias, cables y conectores, repartidores, fuentes de alimentación y controladores. Están pensados para montarse sin soldar. Abajo te explicamos cómo repartir la luz y dónde esconder el cableado.
El esquema es siempre el mismo: alimentación, reparto hasta cada punto de luz y las luminarias. En un diorama el cable va por debajo de la base y sale justo bajo el edificio o la farola; en un modelo, los hilos se esconden en el fuselaje, en los pozos del tren de aterrizaje o pasan por la peana. Cuanto antes planifiques la instalación, mejor, porque meter un cable en un modelo ya pegado y pintado es un trabajo ingrato.
La luz blanca la dan las luminarias ya montadas, focos puntuales y proyectores planos de LED. Los diodos sueltos, en cambio, vienen en color, y en los diámetros habituales de tres y cinco milímetros. El tamaño se elige por la escala: un diodo de cinco milímetros equivale a unos 17,5 cm reales en escala 1/35, lo que todavía pasa por una lámpara grande, mientras que en 1/72 representaría 36 cm y hay que esconderlo dentro de la estructura.
Los conectores rápidos, los repartidores y los terminales permiten cablear una escena entera sin estación de soldadura. La ventaja es que el circuito se rehace con facilidad; el inconveniente, que ocupa más espacio y hay que preverlo debajo de la base. Si quieres que una tirada de cable pase desapercibida, sirven de disimulo los alambres y varillas o un perfil fino.
La fuente se elige por el número de luces y por el tipo de diodo, y los controladores se añaden donde quieras un efecto: destello, cambio de semáforo, encendido progresivo. En un diorama vale la pena sacar el interruptor a la parte de atrás de la base, para que no se vea desde el lado bueno.
Lo más limpio es llevarlo por el interior de la base, fresando la tabla o la espuma para que el cable corra bajo la superficie. La cara de arriba la tapas después con materiales de escenografía o con una textura, y así no se ve ni la salida. Los agujeros se taladran antes de pintar, con las herramientas de taladrado y fresado.
Planifica la luz a la vez que el montaje y no después: te ahorrarás desarmar un modelo terminado. El resto del surtido menos convencional está en Otros.