El kit de un avión suele traer los soportes, pero no lo que cuelga de ellos. Aquí está esa parte: bombas de caída libre y guiadas, misiles aire-aire y antibuque, lanzacohetes y cajas de munición con las cintas dentro. Y junto al armamento, el equipo de tierra que convierte un modelo en una escena: escalerillas de acceso para cazas a reacción, gatos de elevación y carros. Quien monta aparatos de la Primera Guerra Mundial encontrará además juegos de ametralladoras sueltas que mejoran bastante las piezas moldeadas de serie.
Dos familias que se complementan. La primera es el armamento: bombas de distintas nacionalidades, munición guiada, misiles de crucero, cohetes y los lanzadores que los sujetan bajo el ala. La segunda es el equipo de pista: escalerillas para subir a la cabina, gatos, soportes y cajas de munición abiertas. Con ellas puedes montar la escena de armado del avión en el estacionamiento, que cuenta mucho más que el aparato limpio sobre una peana.
Una bomba fuera de escala delata el montaje a la primera. Las agrupaciones principales son equipo en escala 1/72, equipo en escala 1/48 y equipo en escala 1/32, donde están también las ametralladoras de la Primera Guerra Mundial. Las piezas de otras escalas se quedan en este mismo listado, así que merece la pena recorrerlo entero.
Comprueba qué llevaba de verdad tu aparato: un misil estadounidense colgado de un caza soviético se ve venir de lejos. Los nombres de los juegos suelen indicar el país y el tipo de aparato; para lo demás, una foto de época resuelve la duda. Ten en cuenta que el armamento cambiaba a lo largo de la vida operativa de un mismo avión.
Más no siempre es mejor. Una configuración real de misión, con depósitos externos y dos o cuatro bombas, resulta más creíble que colgar todo lo que cabe.
El avión al que colgarle todo esto lo eliges en maquetas de aviones.