El fotograbado es una lámina metálica en la que el dibujo se obtiene por ataque químico, de modo que las piezas salen finas como el papel y con la forma exacta. En helicópteros se aprovecha sobre todo donde el plástico queda grueso: hebillas de cinturón, consolas de cabina, asientos de bodega, rejillas de admisión y herrajes del tren de aterrizaje. Hay láminas de interior, de exterior y juegos dedicados solo a los cinturones, de escala 1/144 a 1/32.
Abajo te explicamos cómo se trabaja el metal, qué juego conviene si es tu primera vez y en qué se diferencian las láminas coloreadas de las desnudas.
El grabado químico permite piezas de unas centésimas de milímetro con el contorno perfectamente definido, algo imposible en un molde de inyección. En un helicóptero, el sitio natural son la cabina y la bodega, que siguen a la vista tras la superficie acristalada: cinturones con hebilla de verdad, marcos de instrumentos, pedales, mamparos calados. Fuera quedan las rejillas de admisión, los separadores de partículas, los limpiaparabrisas y los herrajes. En todos esos puntos el espesor del plástico es el problema, y la lámina metálica lo elimina de raíz.
Los juegos completos cubren todo el aparato; los parciales se centran en una zona. Si empiezas con el metal, coge unos cinturones sueltos: son muy vistosos, se montan en pocas piezas y perdonan los primeros intentos. Los cinturones de acero tienen además la ventaja de que se dejan curvar y conservan la caída, de modo que el arnés cuelga del asiento en lugar de quedarse tieso.
Las láminas preimpresas se recortan y se pegan sin pintar. El metal desnudo lo pintas tú en el tono que necesites. Para el interior gana tiempo el coloreado; para el exterior es más versátil el desnudo, porque de todas formas va a recibir el camuflaje encima.
Cada lámina se diseña sobre un molde concreto, así que en el nombre del juego verás el kit y la versión del aparato. El mismo helicóptero de dos fabricantes distintos no tiene las mismas medidas interiores y las piezas pueden no encajar. Si dudas, compara la foto de la lámina con las piezas de tu caja: las diferencias se ven a la primera.
Separa las piezas sobre una base dura con hoja nueva y dóblalas apoyando en una regla o con una pinza de puntas lisas. Donde más se nota el trabajo es en la cabina amplia de los helicópteros en escala 1/48, porque ahí cada pieza queda legible a simple vista.