Una cometa es la forma más sencilla de poner algo propio en el aire, y la única que además funciona con el viento que dejaría en tierra a un planeador ligero. Esta sección cubre ese tipo de modelo: cometas de plástico impreso que se arman en unos minutos, sin pegar ni pintar nada, y que aguantan aterrizajes duros sin consecuencias. Van bien en campo abierto, en la playa o en una loma sin árboles ni cables, es decir allí donde la corriente es estable y hay sitio para correr. Para quien empieza son también la manera más directa de aprender a leer el viento, algo que después sirve con cualquier modelo volador.
Para el primer vuelo busca viento de dirección constante: las rachas zarandean la cometa y desaniman a cualquiera. Suéltala desde la mano de un ayudante y ve dando hilo de forma continua hasta que gane altura. Si después quieres volar con aire quieto, los planeadores se bastan con la calma. La rama entera está en modelos RC y planeadores y el surtido de ocio, en otros.