Ranuras anchas en V cada dos milímetros sobre un plástico de medio milímetro. La superficie de la lámina es de 15 x 30 cm.
Los datos correspondientes no están disponibles.
El paso de las ranuras llega a dos milímetros, lo que equivale a ochenta milésimas de pulgada. El retículo es ya tan marcado que funciona incluso en una superficie grande y, aun así, sigue siendo fino, de modo que se puede pegar sobre una pared terminada como revestimiento sin que crezca el grosor de las esquinas. El lado largo de la lámina mide treinta centímetros.
En 1:35 cada franja sale a siete centímetros, en 1:24 a 4,8 cm y en 1:48 a 9,6 cm. Esas son las medidas de los tablones del forro interior de un taller de campaña, de las paredes de un hangar de la época de preguerra o de una caja alta de herramientas. En las escalas de figuras mayores sale de ella incluso un suelo en el que se nota el juego de las tablas entre franja y franja.
Lo que más ayuda es que el revestimiento no termine en un corte neto: deje que el canto inferior sobresalga por encima del zócalo y tápelo arriba con un listón. Grabe en unas pocas franjas surcos irregulares a lo largo de la fibra con la punta de una aguja de trazar y comba ligeramente una de ellas, para que la pared no quede recta como una regla. Elija un color más oscuro de lo que espera, porque después del pincel seco siempre aclara. En una pared de taller caben también unos cuantos detalles: un estante hecho con un recorte, un clavo con una cadena colgada y una mancha grasienta de aceite derramado bajo el banco de trabajo.
Nuestros asesores y expertos en surtido están listos para responder sus preguntas (Lu–Vi, 8–18 horas).
Pregúntenos lo que necesite, le responderemos lo antes posible.
Los textos de los clientes en el asesor reflejan únicamente las opiniones y puntos de vista de los clientes. La empresa MNF trade s.r.o. no aprueba ni verifica previamente los textos de los clientes.
Aún no hay preguntas aquí. ¡Sea el primero en preguntar!