Los otros accesorios para maquetas de vehículos militares agrupan la escenografía y los elementos sueltos que no caben en los cajones habituales: correas textiles para amarrar la carga, redes de camuflaje en varios tonos, alambre de espino y concertina, palés de madera, ramas y follaje para enmascarar la máquina, juegos de herramienta de zapador, detectores de minas, huellas de bota para el terreno fresco, señales de tráfico de distintos frentes, gasolineras de los años treinta y cuarenta, contenedores de veinte y cuarenta pies, grúas de campaña, bombas de agua y erizos checos.
Son piezas discretas, pero son las que añaden a la escena su última capa de verosimilitud.
Una parte de la categoría es equipo del vehículo (correas, redes, herramienta, ramas de enmascaramiento) y otra parte es decorado propiamente dicho: señales de carretera, surtidores, puestos de mercado, barreras, vallas de alambre y contenedores. Mezcladas con medida, estas piezas explican dónde ocurre la escena sin que haga falta una sola figura.
La categoría está repartida por escalas, así que elige la subcategoría que coincida con tu máquina; lo más abundante corresponde a las maquetas de vehículos militares 1/35. Unas pocas piezas en 1/144 y los artículos que no declaran escala se quedan directamente aquí, porque no tienen subcategoría propia.
Las correas y las redes sirven para fijar el equipaje y romper la silueta del blindaje; las ramas, para una máquina en posición de espera; las huellas de bota, para dar vida al terreno alrededor de las figuras. Las señales y los surtidores conviene usarlos de uno en uno: dos carteles bien elegidos sitúan el frente, cinco convierten el diorama en un escaparate.
Empieza por lo que explica la acción y deja fuera el resto: en la escenografía, menos piezas bien colocadas rinden más que un terreno lleno.