Donde se acaban las categorías empieza la escenografía. En 1/35 encontrarás correas textiles para sujetar la carga, redes de camuflaje en varios tonos y red de yute, ramas de roble secas y con hoja, huellas de bota sobre terreno fresco, palés de madera, detectores de minas, equipo de paracaidista, alambre de espino en rollos de ocho metros, señales de tráfico de varios países y épocas, gasolineras de los años treinta y cuarenta, un taller de campaña con su grúa pórtico, bomba de agua, contenedores de veinte y cuarenta pies y camillas rígidas.
Son las piezas discretas que separan un diorama correcto de uno bueno: el que mira no sabría enumerarlas, pero nota perfectamente cuando faltan.