Hay pliegues que no caben en una prensa: una pestaña minúscula, un pliegue en el interior de una pieza ya cerrada, un remate al final de una barandilla. El alicate de plegado tiene las mordazas anchas, planas y paralelas, así que presiona a lo largo de toda la línea en vez de pellizcar un punto, y el latón dobla recto sin quedar marcado. Se ofrece en tamaño normal y en versión mini para las piezas más pequeñas.
Úsalo como complemento, no como sustituto: lo largo y recto sale mejor en las plegadoras de mordaza, y el alicate entra donde la prensa no llega. Apoya la pieza contra un bloque duro cuando quieras cerrar el pliegue del todo; en otros útiles de plegado encontrarás bloques y rodillos para eso. Para colocar después la pieza, nada mejor que unas pinzas de punta plana.