La pieza transparente del kit suele tener la pared gruesa, un brillo turbio y una línea de molde en el medio, justo por donde pasa la vista. Estas cabinas termoconformadas la sustituyen por una lámina fina y perfectamente clara, de manera que el interior en el que has invertido horas se ve de verdad. Tenemos piezas para aparatos de ataque y de utilidad, en versión abierta y cerrada, y varias referencias traen dos unidades.
Abajo te explicamos cómo se recorta y se pega una pieza así, que es lo único distinto respecto a trabajar con plástico inyectado.
1:48 MI - 17
4.76 €
1:72 Mi-24/35 all bubble-version vacuformed clear canopy
6.76 €
1:72 Me-262B-1a vacuumed clear canopy (Revell)
5.08 €
1:72 Uh-1B vacuumed clear canopy (Italeri)
5.68 €
1:72 Bell AH-1G/Q/S Cobra vacuform canopy for Special Hobby/Revell opened version 2pcs.
5.16 €
1:72 Bell AH-1G/Q/S Cobra vacuform canopy for Special Hobby/Revell closed version 2 pcs.
5.16 €
En un helicóptero, el acristalamiento es la mayor superficie óptica de la maqueta. Una pieza inyectada gruesa deforma lo que hay detrás y añade una costura central que hay que lijar y volver a pulir. La cabina termoconformada se obtiene estirando una lámina fina sobre un molde: no distorsiona, respeta el espesor que correspondería a la escala y, en los aparatos de acristalamiento abombado, deja ver la forma que el kit solo insinúa. Tiene además una ventaja práctica, porque la lámina fina cede al presionarla y se asienta sin romperse, algo que no se puede decir de una pieza inyectada rígida.
La cabina copia el fuselaje de un kit concreto y así figura en el nombre. Que varias referencias incluyan dos unidades ayuda mucho, porque te deja un intento de reserva. En kits antiguos conviene comprobar si tienes la edición reelaborada, ya que la forma del fuselaje puede haber cambiado. Revisa también el tipo de aparato, porque en este listado hay alguna referencia de aviación de ala fija.
En los aparatos con puertas correderas o abatibles, elige según cómo vayas a presentar la maqueta: la versión abierta enseña el interior y la cerrada deja limpia la línea del fuselaje. Si abres la cabina, detalla antes el interior; si no, lo único que consigues es llamar la atención sobre un hueco vacío.
Recorta con un pequeño margen, remata el borde lijando y prueba el ajuste en seco tantas veces como haga falta. Pega con un adhesivo que no empañe las piezas transparentes, es decir, cola blanca de secado transparente o un específico para piezas acristaladas; el cianoacrilato puede velar la lámina con sus vapores. Antes de montarla, pásale un paño suave: la claridad todavía mejora.
El cambio se agradece sobre todo en los helicópteros en escala 1/72: ahí la pared de una pieza inyectada equivale, a escala, a varios centímetros de cristal real, y eso es exactamente lo que se ve.