Un calendario en el rincón de modelismo tiene doble función: además de la fecha, es una fuente constante de material gráfico. Aquí hay calendarios de pared de formato grande y versiones de mesa, temáticamente centrados en la fotografía aeronáutica. En la práctica se diferencian sobre todo en el tamaño de las imágenes y en el sitio que ocupan en la pared o en la mesa, y los años pasados siguen sirviendo como material de consulta cuando el calendario ya ha caducado. Debajo van algunas observaciones de uso sacadas del trabajo real en el banco.
Una buena fotografía técnica en formato grande muestra cosas que en una imagen pequeña de libro desaparecen: la textura de la superficie, los bordes difusos de los campos de camuflaje, la suciedad que dejan los escapes o la manera en que la luz se quiebra sobre la parte transparente de la cabina. No sustituye a un libro, pero como recordatorio permanente del aspecto real del material funciona muy bien, y más aún cuando pintas bajo luz artificial y pierdes la perspectiva con facilidad.
El de pared en formato grande da espacio a la fotografía y se puede colgar de modo que la veas mientras trabajas. La versión de mesa ocupa menos y sirve cuando tienes la mesa tomada por una construcción a medias y la pared de encima llena de estantes. La diferencia es puramente práctica: por contenido, los dos tipos no se excluyen.
El surtido se centra en aviación, que es lo que más se monta. Si buscas un motivo de un tema concreto, mira la ficha de cada calendario: ahí consta a qué está dedicado y para qué año sale.
El calendario está atado a un año, pero las fotografías no. Los años pasados sirven igual como material de referencia; hay quien recorta las hojas y las archiva junto a la construcción del tipo correspondiente.
Si tienes la mesa contra la pared, lo mejor es colgarlo a la altura de los ojos cuando estás sentado. Bajo una lámpara de techo se llena de reflejos y de la fotografía queda solo una superficie brillante. Un detalle práctico: no lo cuelgues justo encima del sitio donde aerografías, porque incluso con una buena extracción el papel acaba con un velo fino al cabo de unos meses.
Si además del motivo necesitas documentación exacta para construir, el paso siguiente es la literatura especializada; el repaso completo de títulos está en publicaciones de modelismo.