La escala 1/56 vive sobre la mesa de juego, en el terreno de las miniaturas de 28 mm, y allí el metal tiene una ventaja práctica: un tubo de plástico se dobla o se parte al transportar la máquina, mientras que el torneado aguanta campañas enteras. La oferta se concentra en el tubo metálico del obús de 152,4 mm de un carro pesado soviético, una pieza de boca ancha cuyo diámetro real queda en apenas 2,7 mm a esta escala. Se pega con una gota de cianoacrilato y se pinta con el resto del vehículo.
Para ampliar el parque de este tamaño tienes las maquetas de vehículos militares 1/56, y las dotaciones a pie salen de las figuras de 28 mm. El resto de calibres, de la ametralladora al cañón de gran potencia, está reunido en el índice de cañones torneados y piezas.