En la pinza de un minitaladro no solo entran brocas. Con una fresa montada, la misma herramienta rebaja material, abre un rebaje, repasa un canto interior o talla un relieve en masilla curada. Las puntas de esta categoría son de perfil cilíndrico, triangular y cónico de extremo redondeado, en acero, metal duro y cerámica, y todas llevan vástago de 2,35 mm, la medida más extendida en herramienta rotativa de modelismo.
Antes de comprar, comprueba el vástago que admite la pinza de tu minitaladro: si no coincide, la punta queda mal sujeta y cabecea, y un cabeceo a esa velocidad se lleva por delante la pieza. Trabaja con pasadas cortas y poca presión, como harías con las brocas, y termina siempre a mano con abrasivo fino, porque la fresa deja marca de giro.