Un minitaladro es un cuerpo que sujeta la broca y la hace girar con el menor esfuerzo posible por tu parte. En esta categoría el surtido es sobre todo manual: cuerpos de taladro con giro rápido que funcionan como un portabrocas mejorado, juegos de taladro de mano con cuerpo metálico y mangos universales que aceptan tanto brocas como puntas de grabado y de tallado, además de un modelo eléctrico de mano.
La ventaja del accionamiento manual está en el control: no calienta el plástico, no se desvía y notas en los dedos el momento exacto en que la broca termina de atravesar.
Es el dato decisivo. Un cuerpo que empieza en cuatro décimas no sujeta una broca de dos, y en modelismo justo esas medidas son las que más se usan. Los juegos con pinzas intercambiables resuelven el problema de raíz.
Un mango que apoya en la palma permite empujar en línea recta; uno delgado da sensibilidad para girar entre los dedos. Si vas a abrir muchos agujeros seguidos, el primero cansa menos.
Aceptan brocas, fresas y puntas de grabado con el mismo vástago, así que un solo cuerpo cubre taladrar, rebajar y tallar sin cambiar de herramienta.
Para décimas en plástico y resina, manual. Para filas de agujeros, piezas de madera o trabajo repetido, el motor ahorra tiempo y esfuerzo, pero obliga a marcar bien el centro y a sujetar la pieza, porque a velocidad alta no hay margen de corrección.
Después de perforar, repasa la rebaba con abrasivo fino; el conjunto de la sección está en taladrado y fresado.