Los sprays Revell se identifican por el nombre del tono y no por un número, así que el color de las instrucciones se localiza aquí por tono y por grado de brillo. La lista cubre mates, satinados sedosos y brillantes, y la completan una base para preparar la superficie y un cromo para las piezas metálicas brillantes. Para quien quiera un acabado cubriente de un solo color sin comprar un aerógrafo, es el camino más directo al resultado.
Además de los colores corrientes hay tres referencias especialmente útiles. La base, que unifica la superficie y mejora el agarre de las capas siguientes. Los tonos satinados sedosos, el término medio más aprovechable entre un camuflaje mate y una carrocería brillante, muy útiles en vehículos civiles. Y el cromo, para parachoques, marcos y complementos metálicos brillantes.
Sobre un fondo gris o blanco unificado, el color necesita menos capas y queda más regular. Las demás opciones de fondo están en surfacers e imprimaciones.
Un aerosol deposita más pintura por pasada que un aerógrafo, así que el movimiento tiene que ser continuo y empezar fuera de la pieza. Protege lo que no va pintado con material de enmascarado y trabaja con el taller ventilado: en capas finas la película queda lisa y en una sola capa gruesa escurre.
Un spray resuelve superficie, no detalle. Para lo pequeño, continúa con botes, que además llevan la numeración de las instrucciones: la serie Revell 14 ml o los acrílicos al agua de Revell.
Las demás líneas de aerosol, con los formatos pequeños y los tipos laca, están en sprays.