Una pieza pegada de través con cianoacrilato parece un problema sin vuelta atrás, y no lo es. El despegador ablanda el adhesivo curado hasta que la unión cede, lo que permite recolocar la pieza en vez de romperla al forzarla. Sirve igual para lo otro: retirar el cerco blanquecino y los restos endurecidos que quedan alrededor de una junta. Los hay en frasco con pincel y en formato para aplicar gota a gota.
Trabaja con paciencia: el producto necesita su tiempo sobre el adhesivo y la pieza se separa sola, sin palanca. Para llevarlo al borde exacto de la unión van bien los micropinceles, y para arrastrar el resto ablandado, los bastoncillos de algodón. Una vez limpia la zona, vuelves a pegar con cianoacrilato y esta vez con la pieza en su sitio.