Los reactores comerciales y los aparatos multimotor de 1/144 y 1/200 tienen su propia línea de recambios, y la estrella son los flaps desplegados: un juego de superficies bajadas convierte un fuselaje liso en un avión a punto de tomar tierra. La lista de aparatos cubiertos es larga, de los turbohélices de los años cincuenta a los birreactores actuales.
Junto a ellos hay góndolas y toberas de motor para sustituir las del kit, conjuntos de conversión que cambian la planta motriz o la versión, ruedas con la deformación del peso, pods de reabastecimiento y de reconocimiento, bombas y lanzadores. Con dos o tres piezas la diferencia ya se ve, y a esta escala el resultado cabe en cualquier vitrina.