La técnica de carga tiene frente al turismo una ventaja añadida: la variedad de carrozados. Plataformas, cajas frigoríficas, volquetes, grúas de arrastre y semirremolques de lona dan a cada montaje un carácter distinto. La escuela europea aporta tractoras clásicas y actuales, la japonesa camiones muy cromados con paneles pintados a mano, y la americana semirremolques largos y camiones de reparto; también hay un espectacular tractor australiano y clásicos pesados del este.
La tractora sola es un proyecto más corto centrado en cabina y bastidor; el conjunto con semirremolque duplica el trabajo y el efecto. Los semirremolques sueltos te permiten ampliar la flota poco a poco. Las especialidades, como la grúa de arrastre o el camión tienda, lucen en escenas urbanas al lado de los vehículos civiles.
Un camión suele llegar con cientos de piezas; si empiezas, ve a una tractora sin semirremolque, y si tienes experiencia disfrutarás de las piezas cromadas, del circuito de aire completo y de los interiores de cabina. En las cabinas a dos colores cuenta con enmascarar.
La cabina de un camión es una superficie pintada enorme, así que dale buenas pinturas de modelismo y paciencia entre capas. Toda la rama sobre ruedas la cubre maquetas de coches.