Pulverizar un esquema sobre un vehículo que cabe en la palma de la mano exige apoyo, y ahí entran las máscaras para maquetas de vehículos militares en escala 1/72. La parte más numerosa son las plantillas de camuflaje para carros de combate y blindados actuales, con esquemas de varios colores que se aplican por capas.
Junto a ellas hay juegos de enmascarado de ventanillas para camiones y todoterrenos, recortados por las dos caras del cristal, láminas de tintado para lunas, plantillas de marcaje y algún esquema de vehículos de la Segunda Guerra Mundial. A este tamaño, pintar a pincel lo que resuelve una máscara es trabajo perdido.