Una moto es una maqueta exigente de un modo poco habitual. No tiene carrocería que esconda los descuidos: el chasis, el motor, el escape y la suspensión se ven desde todos los lados, así que cada rebaba de pegamento y cada línea de molde sin lijar acaban notándose. En cambio te ahorras el interior y montas el modelo con muchas menos piezas que un coche.
El peso de esta sección está en las escalas grandes, donde el motor desmontado y las piezas cromadas se pueden trabajar de verdad. Junto a las maquetas para montar encontrarás también accesorios: discos de freno, cadenas, tubos y tornillos con los que sustituir las piezas simplificadas del kit.
La escala 1/12 es la más extendida en motocicletas y la que concentra la mayoría de los accesorios. La 1/9, la 1/8 y la 1/6 van un paso más allá: aquí el chasis, el motor y el cableado se trabajan pieza a pieza, y el conjunto deja de ser una miniatura para convertirse en una pieza de exposición.
La 1/32 y la 1/35 enlazan con el modelismo militar y encajan en escenas con figuras. La 1/48 y la 1/87 funcionan como complemento de dioramas aeronáuticos y de maquetas ferroviarias.
En la pintura. El depósito y los guardabarros son superficies vistas sin una sola línea que rompa el reflejo, así que cualquier preparación deficiente se delata. Merece la pena lijar las líneas de molde, dar una imprimación de relleno y comprobar la lisura antes de que llegue el color. El segundo punto crítico es el motor: píntalo y móntalo por subconjuntos, porque una vez cerrado el bloque ya no hay forma de llegar a los cilindros traseros.
Los kits se diferencian bastante en equipamiento. Unos llevan neumáticos de material blando, piezas metalizadas o incluso el carenado pintado de fábrica; otros dejan ese terreno a los accesorios. En las escalas grandes el motor viene repartido en decenas de piezas y la cadena y los discos de freno son justo las zonas donde el plástico inyectado se queda corto, de modo que conviene decidir desde el principio qué partes vas a sustituir y comprarlas junto con la maqueta.
Para tu primera moto elige la 1/12 y una máquina de carenado sencillo. Aprenderás a tratar la pintura sin tener que lidiar con el centenar de piezas de un motor al aire.