En 1/16 una figura de pie se queda cerca de los 11 cm y el nivel de detalle que aguanta es casi el de un objeto real en miniatura. Eso explica el peso que tiene aquí el material impreso: periódicos, revistas, documentos, mapas, carteles, calendarios, banderas y señales de tráfico en papel, chapa o madera, pensados para leerse de cerca y no solo para sugerir una mancha de color.
El resto del surtido cubre lo que rodea a la figura. Hay recipientes de todo tipo, de cubos de madera y de hojalata a cántaros en cesta de mimbre, botellas y cajas de bebida; equipo personal como botas, chaquetas y esquís; utensilios de cocina y de granja; y elementos de suelo y de calle, desde losas y secciones de acera hasta un tramo de adoquinado y una ruina de edificio.
El material impreso de época es el que más rinde en 1/16 porque a este tamaño se distingue el texto. Se corta al ras, se dobla con el canto de una hoja y se envejece en seco con pigmento antes de colocarlo; mojarlo con un lavado lo arruga.
Las hojas suelen venir con varios motivos repetidos, de modo que puedes probar el recorte en uno y usar el siguiente en la escena. Para que un periódico o un cartel queden creíbles, lo decisivo es que no estén planos: una esquina levantada o un pliegue bastan.
Las secciones de acera, las losas y el adoquinado se montan sobre una base rígida y se rellenan las juntas antes de pintar. Los recipientes de madera y metal piden tratamiento distinto: en la madera se trabaja la veta con lavados finos y en el metal el desgaste se construye por capas, empezando por el óxido.
Las demás escalas de la rama, incluidas las que comparten algunas referencias con el 1/16, se consultan desde accesorios para dioramas.