El 1/24 es la escala del automóvil, y los accesorios de esta subcategoría lo reflejan: casi todo gira alrededor del garaje y de la calle. Hay equipamiento de taller completo, con tornillo de banco, esmeriladora, taladro de columna, cubos, cajas, bombonas y batería; y mobiliario urbano para montar el entorno, de conos y barreras de hormigón o plástico a vallas de obra, surtidores antiguos, máquinas expendedoras, contenedores y armarios eléctricos.
Junto a eso aparece la utilería que da vida a la escena: aparatos de consumo de varias épocas, un triciclo infantil, patinetes, un monopatín, cajas de transporte, palés de madera cortados con láser y láminas impresas con suelos, carteles, mapas y señalización de varios países. Un coche de turismo normal ocupa en 1/24 unos 17 cm, así que dos vehículos y una acera ya definen el tamaño de la base.
El taller y el tramo de calle. El taller se construye hacia dentro, con el suelo y una o dos paredes, y vive del desorden controlado: herramienta repetida, manchas de aceite y objetos a medio usar. El tramo de calle se construye hacia fuera y necesita menos piezas pero mejor colocadas, porque cualquier simetría delata la maqueta.
Parte del surtido está marcado para las dos escalas y la diferencia es de un 4 %, invisible en objetos pequeños. Donde sí conviene mirar la ficha es en piezas que se acoplan a un coche concreto, como un salpicadero o unas llantas.
Los suelos y los carteles en papel se pegan en seco y se sellan después con barniz mate, que iguala el brillo del papel con el del plástico pintado. Sin ese paso, la lámina se reconoce al instante por el reflejo.
Para utilería en formato mayor, con documentos y objetos que se leen de cerca, mira los accesorios 1/16.