El 1/48 reparte su surtido entre el aeródromo y el pueblo. Del lado del aeródromo hay escaleras técnicas de varias alturas, calzos con su calca, extintores, planchas de acero perforado, losas de calle de rodaje, losetas de explanada, una rampa circular de compensación y secciones de cubierta de portaaviones. Del lado del pueblo, verjas y portones de hasta 27,7 cm de largo, barandillas, ventanas y marcos industriales, una caseta de transformador, tejas, rejillas de desagüe, registros y una vivienda de una planta.
Entre las dos mitades queda la utilería: barriles y cajas de madera, palés, camillas, equipo de radio, conos y señales de tráfico, contenedores, herramienta, menaje, equipo de herrería, un conjunto de cementerio, obstáculos anticarro y plantillas para marcar el hormigón de la pista. Un caza de hélice mide en esta escala unos 20 cm.
Con un avión, el diorama se resuelve con poco: una superficie convincente y dos o tres piezas de equipo en uso. Con un edificio, el trabajo se va a los huecos, porque en 1/48 una ventana ya tiene marco y cristal reconocibles y una verja se cuenta barrote a barrote.
Las planchas perforadas y las losas prefabricadas son el elemento que más define la escena. Píntalas por grupos y no de una pasada, y ensucia las juntas antes de colocar el modelo: después ya no se llega.
Las piezas largas se cortan a la medida del encuadre, nunca al contrario. Mide primero la peana, marca el recorte y comprueba que el corte cae en un barrote o en una junta de teja, que es donde no se nota.
El tamaño inmediatamente menor comparte bastantes motivos de edificio y de pista: míralo en accesorios 1/72.