El angular, o perfil en L, tiene dos alas en ángulo recto e imita el laminado más común de la industria, así que en la maqueta sirve para todo lo que en el original está hecho con él: cercos de puerta y de escotilla, cantoneras de superestructura, refuerzos de chapa, emparrillados portantes, marcos y cantos de caja de carga.
Las alas van de 1,2 a 9,5 mm, la pared de 0,4 a 1,7 mm y los largos desde 250 mm hasta piezas de 600, con lo que un canto largo se puede hacer sin empalmar en ningún punto. Hay versiones en estireno, en ABS más rígido y alguna pieza transparente.
Dos cosas. Mantiene el ángulo recto por sí mismo, de modo que pegado a lo largo de un canto lo refuerza y lo endereza en el mismo gesto. Y copia el perfil laminado con el que están construidos los bastidores, los emparrillados y las estructuras reales, así que no tienes que formar la esquina con dos tiras y quedarte con la junta a la vista.
Un ala de hasta dos milímetros es un ribete pequeño o el cerco de un registro. De tres a cinco milímetros salen bastidores y emparrillados. Las series mayores, en torno a nueve milímetros, tienen sentido en escalas grandes, peanas y estructuras de escena. En 1/35, un ala de 3 mm corresponde a un angular de unos diez centímetros de lado.
Una pared de cuatro a seis décimas resulta más creíble en escalas pequeñas, porque el perfil real no es un macizo. Las paredes de un milímetro en adelante tienen sentido donde la pieza carga peso o va a recibir manos después de pintada. Y si el perfil debe ser más fino de lo que el plástico permite, lo más seguro es el angular de latón.
Las piezas de 600 mm compensan en cantos largos donde un empalme se vería: costados, largueros de bastidor, barandillas de cubierta. Para trabajos menudos basta la pieza corta y sobra menos recorte. Si la estructura necesita dos alas y un alma, continúa por el canal en U.
Los marcos y emparrillados de angular aparecen en casi cualquier tipo de modelo; el acceso general está en maquetas de plástico.