Un kit de Fórmula 1 reproduce un coche concreto de una temporada concreta y, a menudo, su configuración para un Gran Premio determinado. A diferencia de un turismo, aquí no hay nada que esconder: motor, suspensión y habitáculo quedan a la vista, así que el resultado depende de la limpieza de cada conjunto. Junto a los kits de plástico están los kits multimedia, que combinan piezas de resina, fotograbado y componentes metálicos torneados para llevar el detalle al límite.
Los años sesenta ofrecen siluetas estrechas y motores desnudos; los setenta trajeron alerones, neumáticos lisos anchos y curiosidades como el coche de seis ruedas o los que aprovechaban el efecto suelo; los ochenta y noventa, la era de los turbos y las grandes rivalidades; los modelos recientes, una aerodinámica complicada llena de piezas menudas. Elige la temporada que tengas asociada a tus propios recuerdos delante del televisor.
El kit de plástico es la entrada natural, y las versiones de detalle completo añaden el bloque motor entero. Los kits multimedia están pensados para quien ya tiene experiencia: trabajar resina y metal exige cianocrilato y paciencia, y a cambio sale un modelo de nivel de museo.
Las decoraciones a varios colores se resuelven mejor con aerógrafo y un enmascarado paciente: color saturado sobre fondo liso es media victoria. Los equivalentes de calle para tu colección están en maquetas de coches.